Justo cuando comenzó este milenio confeccionó un collar para la Reina Sofía de España y se posicionó entre los mejores 80 del mundo. Un evento pausó su carrera y ahora, Jeanette Fossas regresa orgánicamente.

Quien siempre ha sido amante de la joyería high-end, y recuerde bien la época de los ochenta y noventa, de seguro conoce el trabajo de Fossas. Sus prendas no solo cubrieron las páginas de los medios más importantes del País, sino también de los internacionales.

La puertorriqueña, quien se distinguía por su trabajo geométrico, minucioso y de lujo, salió del panorama. Puso un paréntesis a su carrera por ocho años para cuidar a su madre y al decidir retornar, encuentra un escenario muy distinto. La economía estaba debilitada y el oro había subido de precio estratosféricamente.

“Todos los demás diseñadores estaban produciendo en brass o en plata con baño de oro. A mí no me gusta el baño de oro; no lo encuentro honesto, pues estás haciéndolo parecer una cosa que no es. Decidí usar el brass y la plata natural, y que el proceso de oxidación normal se note. Entonces pensé: ¿cómo lo hago? Y así escogí el tema de la naturaleza”, explica quien tiene 30 años de experiencia como orfebre, y posee formación académica en arquitectura, diseño, orfebrería y gemología.

Y llegó Orgánica

Bajo esos nuevos conceptos es que Fossas regresa con una nueva línea, llamada Orgánica. La misma consta de réplicas de elementos y formas pertenecientes a la naturaleza. Crea moldes de –por ejemplo– una seta, una uva playera o un caparazón de un cangrejo, y luego los transforma en piezas de joyería.

Sus prendas reflejan el conocimiento que tiene en arquitectura.

“Para mí, la arquitectura se parece mucho al diseño de la joyería porque tiene mucha parte funcional, que se deriva del ser humano. O sea, que me encanta la mecánica de cómo abre y se mueve, y la física de cómo pesa en el cuerpo”, expresa.

Cada una de sus piezas es un trabajo escultórico, pues no tiene un solo punto focal, sino que contiene detalles que se pueden aprecian desde varias perspectivas.

Esta nueva línea demuestra que Fossas es una gran estudiosa de las formas y funcionalidades. De igual manera, representa un espejo de la influencia que el arte y la naturaleza tuvieron en su vida a través de su familia, que son coleccionistas de arte y antigüedades, y su exposición frecuente a la campiña puertorriqueña.