Le quedó increíble.  La Villa Said, propiedad de la arquitecta de interiores del jet set europeo, Stéphanie Coutas, es su mejor carta de presentación.

Puso en acción todo lo que sabe. Pareó los materiales más exquisitos e imaginables y los usó como backdrop para piezas de artistas y artesanos de primer orden. Incorporó a su diseño lo último en la tecnología. Y en esa maravilla de casa, vive con su familia la reconocida diva del interiorismo francés.

Este townhouse de cuatro pisos y construido en el siglo 19, ubica en una calle privada del corazón de París. Y si hubiera que describirlo con un sólo adjetivo, no podría ser otro que lujoso. Pero no es un lujo apabullante. Más bien, es una atmósfera que mezcla lo sexy con lo refinado. Y ese estilo queda establecido desde el mismo recibidor con el chandelier Champs Elysées, de Lalique, que ilumina el pasillo con una alfombra creada con mosaicos de cristal.

De ahí en adelante, la paleta de colores es neutral, con blanco, gris y unos pocos toques de azul. Y no podía ser de otra forma, por lo elaborado de gran parte de los materiales que Coutas utilizó en la ambientación. La sala principal es tal vez la mejor muestra de ello, que incluye desde seda color esmeralda, piedras sacadas de minas peruanas, cristal Murano y marfil, entre otros.

A través de toda la casa se ven   piezas de mobiliario diseñado por la misma propietaria; exquisitas consolas, mesas de centro, sofás y,  en el comedor varias de su Salamander Chair, que bien le han dado fama a Coutas.

El master suite tiene la simpática característica de contar con baño/vestidor separados para él y para ella; el primero minimalista, limpio y el segundo repleto de texturas y brillo.

En otro piso, el espacio está dedicado a los hijos, y su ambientación se torna más divertida, pero sin dejar a un lado el buen diseño. Y es que Villa Said está hecha para vivir La Vie en Rose. Para el goce en familia, cuenta con un media room de vanguardia, salón de masaje, gimnasio y, claro, una estupenda piscina interior.

Por Militza Suárez Figueroa, Editora
Fotos Francis Amiand