Localizada en la zona histórica de Miramar, esta residencia de fachada colonial y decoración tropical es un sueño culminado de la interiorista Ana María Matanzo.

Es seguro uno de los proyectos de interiorismo más importantes de su vida -y marca su definitivo comeback a esa industria luego de una sabática impuesta por la maternidad. Esta es la casa de la recordada interiorista Ana María Matanzo, fundadora de Cantópa, cuyo concepto trae recuerdos de su tiempo frente a esa tienda de decoración.

El proyecto requirió de una reconstrucción casi total a cargo del arquitecto Bernardo Marqués Bauzá. Su fachada típica colonial que data de 1932 se mantuvo intacta, pero tras ella, se destaca una edificación nueva y moderna de tres pisos.

Al seleccionar los materiales se optó por elementos tropicales como el saltillo para todo el piso de la casa, complementando en ciertas instancias con piedra volcánica gris para darle un toque moderno. La idea era sentir como si vivieran frente a la playa.

“Aquí la decoración es ecléctica; esa mezcla crea un balance entre estilos para que se vea elegante, pero a su vez relajado,” comenta Ana María haciendo alusión a la lámpara de bronce y las rejas con estilo marroquí frente a elementos tropicales como los sillones clásicos puertorriqueños y la pared de piedra en el comedor.

El balcón tiene arcos y tres puertas que dan acceso a la sala y comedor, un área muy transitada por la familia, y donde realizan actividades sus dos enérgicos varones. Por eso Ana María escogió una mesa rústica mexicana, que neutralizó con sillas de mimbre al estilo provincial francés. Esa táctica la llevó a través de todo el proyecto.

Para la diseñadora era importante que la sala fuese elegante y práctica a la vez. Allí sobre el sofá algunos cojines tienen diseños y colores tropicales y otros patrones inspirados en los setentas que le van bien al diseño de la alfombra de área. Un enorme cuadro da el toque moderno. Y, aunque hay muchos vibrantes matices, la presencia del color negro a través del espacio en mesas, cojines y lámparas, abona a la elegancia.

Color hay también en la cocina -y mucho. El punto focal es un backsplash de losa hidráulica puestas al estilo de mosaico y el trío de Vienna Stools turquesas en la península.

Ese carácter relajado-chic se siente aún más en los espacios exteriores. Ana María creó una muy práctica zona de reunión rodeada de vegetación con barra y piscina incluidas. Parece como sacada de una revista de decoración española.

“Se construyó un banco en cemento al estilo Andaluz y se combinó con muebles Molla al estilo neo clásico. Esos tienen unos 70 años”, puntualiza la interiorista.

Color hay también en la cocina -y mucho. El punto focal es un backsplash de losa hidráulica puestas al estilo de mosaico y el trío de Vienna Stools turquesas en la península.

Ese carácter relajado-chic se siente aún más en los espacios exteriores. Ana María creó una muy práctica zona de reunión rodeada de vegetación con barra y piscina incluidas. Parece como sacada de una revista de decoración española.

“Se construyó un banco en cemento al estilo Andaluz y se combinó con muebles Molla al estilo neo clásico. Esos tienen unos 70 años”, puntualiza la interiorista.