Dicen que todos venimos con un blueprint. Y, si nos detenemos a mirar la vida del director de cine, creador del filme Antes que cante el gallo, podríamos entender que es así. 

Arí Maniel Cruz confiesa que por un momento pensó que su crianza no influyó en su deseo de hacer cine.  Sin embargo, luego de verse obligado a meditarlo en varias ocasiones, confirmó que ciertas experiencias diseñaron su trayecto hacia la creatividad.

Desde ver a su madre estudiar Drama; cursar grados elementales junto a hijos de personas vinculadas con las artes y el teatro; pasar días luego del huracán Hugo haciendo películas caseras con un vecino; y hasta sus visitas al cine de Río Hondo, cuando sus padres establecieron un laundry que cohabitaba con el espacio donde estaba la pantalla grande. Todo esto armó su ingenio.

Cambio de cancha

Su pasión obvia era el baloncesto, destreza que le consiguió una beca para cursar en la Universidad del Sagrado Corazón, y le enseñó a trabajar en equipo.

Sin embargo, como universitario, despertó su interés por la fotografía, la televisión y las cámaras, uno que lo llevó a estudiar Comunicaciones.

“En Sagrado conocí a la gente más importante de mi vida; unos que ya eran mis amigos… Nuestras vidas se unieron y nos fuimos juntos de intercambio a estudiar cine en México. Llegamos en agosto del ‘99, sin Internet, ni celulares… Era divino. Estuvimos seis meses, hicimos varios cortos, y todo cambió”, narra.

Un tiempo después de marcharse de tierras mexicanas, Arí Maniel forjó su camino hacia el cine. Experiencias tales como trabajar con Jacobo Morales, convertirse en presentador del programa televisivo Cultura Viva, y ser periodista deportivo para la cadena VME en Nueva York,  sentaron las bases para convertirse en cineasta.

Precisamente, ser parte de la diáspora fue una de las vivencias que lo marcó, a tal punto que es un tema constante en sus películas, como Under My Nails, Antes que cante el gallo, y la que planifica filmar en los próximos meses, para la cual ya el guión está escrito.

“Escribo desde lo que conozco. Todavía no me interesa contar otra idiosincrasia… El cine que quiero hacer, o por el que he luchado, es un cine que explora mis dilemas; y soy del pensar que, mientras más particular es mi búsqueda, más universal se convierte”, afirma mientras dice que su pensamiento se aferra a las palabras del guionista francés que más admira, Jean-Claude Carrière.

Tiempo presente

Arí Maniel no dirige solo lo que escribe, ni tampoco escribe únicamente lo que dirige. Es decir, estrenará pronto Quién eres tú, una película que trata de la enfermedad del Alzheimer, y que fue un proyecto comisionado en el que ejerció como director. También, escribió el guión de De Marte a la Luna junto a Zapatero Films, para el cantante Juanes.

“Para la gente, esto es trabajo, pero para nosotros, es la vida, porque pasamos más tiempo en esto que viviendo”, concluye Arí Maniel, cuyo blueprint aparenta indicar que su trabajo continuará recibiendo reconocimientos locales e internacionales, como hasta ahora lo ha hecho.