Sobre 9 mil pies cuadrados de construcción. Una arquitectura moderna e impecable. Techos a 22 pies de altura. Una vista envidiable al gran azul. Nada menos que eso distingue a esta casona ubicada en La Parguera.

La gran casa, obra del arquitecto Enrique Figueroa Hernández, ya estaba en su fase final cuando la diseñadora de interiores Elsie Torres fue contactada por la clienta para diseñar todos los espacios interiores.

Fue un trabajo from scratch.

“La clienta ya conocía mi trabajo, porque le hice un apartamento en Hato Rey. Tuvimos buen bonding y trabajamos muy bien en equipo”, explica Elsie de su anterior experiencia.

Para la inmensa casa de arquitectura moderna se seleccionaron los pisos, se diseñaron las cortinas, las fascias, se escogieron los materiales de los baños, de la cocina, del exterior y el diseño de la barra y de la imponente puerta principal color rojo.

“Era un reto, por su formato vertical. Se diseñó de la misma altura del techo de la casa, que son 22 pies. Se invirtió bastante tiempo en el diseño. Yo le sugerí a la clienta que fuera roja. Ella confió en mi juicio”, relata la joven interiorista.

La residencia de tres niveles -con elevador- consta de seis cuartos. De ellos, uno es home office y otro es el cuarto de juegos del niño del matrimonio. En el primer nivel se encuentra el garaje, el segundo las áreas comunes y en el tercero las habitaciones con un mezzanine del que puedes ver el segundo piso.

Decisiones, decisiones

En el proceso la experta determinó dejar los techos en cemento pulido porque, además de tener la ventaja de poco mantenimiento, pintarlos de blanco en un espacio tan grande y tan alto haría lucir el espacio muy frío. Asimismo, prefirió dejar las paredes del foyer en cemento expuesto. Para el piso seleccionaron una losa 36 x 36 de porcelanato brilloso que da la apariencia de cuarzo blanco.

Casa del arte

Desde que entras a la casa se percibe el gusto por la plástica. La propietaria es amante del arte, por lo que se comisionaron piezas a artistas industriales locales específicamente para el espacio. En el foyer se comisionó un bench de madera laqueada a Víctor Monserrate. Mientras llama la atención una escultura de Luis Torruellas. En la pared se aprecian unos tiestos colgantes de Andrés Salas.

La sala es un gran espacio, por lo cual Elsie deseaba tener un objeto muy vistoso como punto focal. Para lograrlo, se le comisionaron dos sillas a Víctor Monserrate. Las sillas rojas de metal son inspiradas en el mangle, especie muy característica de La Parguera. En una de las paredes de la sala se exhiben dos obras de Antonio Martorell.

Custom made

Tanto la cocina como los gabinetes de los baños fueron diseñados a la medida, en aluminio. En esta área una mesa sirve de comedor informal junto a sillas diseño de Karim Rachid. En el mobiliario moderno se destaca el cristal, el metal y las maderas laqueadas. En cuanto al color, se optó por acentos rojos y azules en contraste con los neutros blancos y gris.

“Esta casa es el resultado del trabajo de mucho tiempo. Todo se diseñó con líneas simples para que no compitiera con la arquitectura de la casa”, puntualiza satisfecha la experta, que recién celebró sus 15 años en el campo del interiorismo.

Por Lauriemar Rivera Pérez
Fotos Gil Stose