Santurce es Ley 5 (SEL5), el primer festival cultural en Puerto Rico organizado por artistas, galerías independientes y la comunidad, reafirmó a Santurce como la meca del arte en Puerto Rico. Y a través de los lentes de Rachid Molinary, Christopher Luna Reyes y la colaboración del taller.de, recorrimos el evento en su quinta edición.

Las paredes que sirvieron de canvas se iluminaron con los potentes rayos del sol, que lejos de desalentar a los amantes del arte, los atrajo para disfrutar de un sinnúmero de piezas artísticas dentro de un entorno urbano y vibrante.

A los protagonistas de Santurce es Ley se les encontraba trazando formas y figuras que contaban historias y costumbres puertorriqueñas. Hubo un derroche de talento en cada rincón que fue utilizado para crear murales que dejaron con la boca abierta a quienes los apreciaban y fotografiaban.

“El propósito es rescatar los valores a través del arte creando murales y piezas funcionales. Crear un concepto tridimensional con diferentes elementos. La idea no era atraer a una masa, sino lograr que se escuche la voz de los artistas”, dijo Alexis Bousquet, organizador del evento.

Un propósito que se cumplió a través del trabajo “en vivo” de artistas emergentes, reconocidos, internacionales y estudiantes de Arquitectura. Éstos trabajaron sin cesar deleitando a los presentes que se detuvieron a observar el proceso creativo de cada pieza. La gente caminaba fascinada, charlaba y compartía impresiones sobre los murales y otras piezas exhibidas en galerías improvisadas.

La placita de la Parada 15, que por décadas se mantuvo en penumbras, ahora tiene vida con bancos que fueron transformados en expresiones de arte, junto a originales columpios atados a los árboles que atraen tanto a niños como adultos.

“Esta es la nueva 15. En la plaza se hizo una intervención social para dejar el abandono y transformarla enriqueciendo a las personas con arte. Es un proyecto de acción comunitaria para traer cultura, porque no podemos esperar por el Gobierno”, explicó con orgullo Saki Sacarello, uno de los encargados del proyecto, que luego de SEL5 continuará vivo.

Desde allí la vista se enriquece con un impresionante mural. Más náufragos que navegantes, creado por estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas, necesario apreciar desde lejos y de cerca para captar sus impresionantes detalles que trascienden la enorme pared.

El color y la originalidad llenaron de todo tipo de expresión artística al sector. Llamaban la atención grandes rostros plasmados en las paredes que parecían salirse de ellas y enormes figuras de personajes típicos que también narraban sus historias. Laberintos de pinturas, piezas en madera, cerámica y plástico, arte abstracto, colecciones de carteles y hasta un jardín creativo, fueron parte del recorrido.

En La Jardinera de la Cerra había tiestos en 3D, pasta y goma. Manos a la obra constaba de herramientas para trabajar la tierra y un enorme girasol de machetes llamaba la atención en la pared central. Más adelante, diez mujeres se destacaron en el colectivo Causalidad, en el cual cada pieza tenía su propio discurso creativo que resaltaba el talento femenino.

“Un sistema patriarcal imperaba en las artes plásticas de Puerto Rico. Elegí mujeres para cambiar este estereotipo. Quería hacerles justicia, porque han tenido poca participación en los colectivos locales. Éstas presentaron propuestas innovadoras con su propio lenguaje artístico”, asintió Osvaldo Santiago, propietario de la galería Osviarte y del vagón que exhibía el colectivo.

Las bandas de música, las frituras y los refrigerios, también estuvieron presentes en un evento que además de lograr un ambiente de sana recreación familiar, incentivó la economía de los residentes y comerciantes de Santurce.

“Los residentes generan dinero y nos ayudan mucho. La dinámica con ellos es bien bonita, les gusta la actividad y entienden el valor que le da al área. También apoyamos al artista local, promovemos lo nuevo y queremos exportar sus trabajos”, añadió Bousquet.

Así trascurrió aquel fin de semana abarrotado por los curiosos y por quienes entienden que al arte trasciende culturas, esferas sociales y le da vida a un pueblo que pide a gritos más expresiones creativas y menos desigualdad.

Por la Cerra
Por Brenda Vázquez Colón