No tiene un estilo definido –ni le hace falta. Haber logrado mil maneras de siempre ver el mar y tener una mezcla exquisita de mobiliario crea magia suficiente para que este apartamento enamore.

“No hay un estilo específico”, esboza sin aprensión alguna Jean Pierre Santoni, fundador de la empresa Basi co, encargada del diseño del espacio. “Son piezas básicas con líneas clásicas mezcladas, todas del gusto de los residentes”, añade con sutileza.

Lo que sí se apresta a detallar Jean Pierre es cómo junto a su equipo logró una interesante transformación de los espacios del apartamento, que ubica en un edificio de reciente construcción en el Condado. “En todo el apartamento hay una sensación de apertura de un espacio a otro, aunque éstos sí están definidos”, apunta Jean Pierre, quien estudió Arquitectura en la Universidad de Puerto Rico.

Tal aprovechamiento de las vistas no se dio al azar. Los cambios comenzaron con la eliminación de paredes innecesarias, y la reorganización de los ductos de acondicionadores de aire para lograr más altura en los techos y amplificar la hermosa vista de la playa.

Intercambió el espacio del dormitorio master y del baño principal por el de la cocina y family room. La idea: disfrutar allí mejor del paisaje (una bendición a la hora del desayuno) y compartirlo igualmente con sus visitantes.

En este cuarto abierto, desde donde se observa la cocina con topes en cuarzo y el diseño de los años 50 de unos Cherner Stools, se destaca una silla vintage, un sofá de Flexform y una otomana italiana de Moroso. El arte tiene presencia. Piezas originales de Botello, de nuestro Luis Hernández Cruz y de Keith Haring, entre otros artistas, habitan allí.

En el recibidor se hicieron cambios dramáticos. “Se hizo un wood panelling para esconder el área de lavandería, elevadores y panel eléctrico. No queríamos una puerta normal. La ceramista y pintora argentina, Susana Espinosa, nos hizo unos dibujos y se recrearon tridimensionalmente en un portón de metal. Es una obra de arte”, dice sobre la comisión de esta artista, con quien tiene estrechos lazos de colaboración.

La sala con piso de madera, el mismo del resto de la residencia, se divide en dos espacios. Uno para recibir a grupos pequeños y otra para reuniones con mayor número de personas. El lado izquierdo tiene una antigua mesa de madera traída del extranjero por los dueños, un sofá de Mattaliano con corte francés clásico de los años 30, sillas de la misma época y una butaca con tonalidades vino de Hermès.

Al otro extremo se mezclan estilos. Una mesa de esquina en granito y bronce de Blackman Cruz se mezcla con una buena cantidad de piezas. Un juego de otomana y butaca vintage de Jens Risom adquiridas en New York, mesas de mármol y cromo diseñadas por Basi co y otra butaca estilo vintage de la casa francesa Ecart.

Hacerlo a la medida
Incluir mobiliario práctico diseñado por su firma y traer al ruedo piezas hechas a la medida es característico del delicado trabajo de Basi co.

“La mesa del comedor la diseñamos en nuestra oficina, las sillas brasileras son de Amuneal y el chandelier es custom made por la casa J&L Lobmeyer, en Austria.”, comenta sobre el imponente mueble de madera.

Para llegar a este espacio hay que atravesar una pequeña salita de lectura, que aún “está under construction”, confiesa el creativo. Hasta ahora allí el mobiliario se compone de dos butacas Saporiti provenientes de Suecia y un tablillero que ingeniosamente divide esta área del salón familiar. El mismo puede verse a través del mueble colocado frente a una llamativa fotografía de Carlos Betancourt.

En la habitación principal se aprecia el mar desde la cama. La misma está cobijada por un biombo custom made de B&B Italia y que esconde completamente la pared. Esta pieza logra un diseño original, contemporáneo y varonil, que se complementa con un bench Minotti, mesas de noche de Knoll y una silla de los arquitectos canadienses Yabu Pushelberg.

“Este es mi espacio favorito. Es elegante, masculino, no extravagante y agradable a la vista. Todo lo que tiene el apartamento se refleja desde aquí. La arquitectura habla más que la decoración”, opina.

En el master suite, el baño se divide del dormitorio con un cristal que hace que luzca como un solo cuarto. Eso le da un toque de relajación al ambiente -sobre todo cuando se encienden velas en el área del jacuzzi. El lavamanos es un diseño de Basi co. Mármol de carrara es el material que predomina, junto a la madera de nogal en las paredes, que hace de la habitación una glamorosa.

“Los clientes están felices con lo que conseguimos hacer en este apartamento. Se construyó lo mínimo. Y en fin, todo es un reflejo de lo que ellos querían”.