Esta casa nueva tiene las amenidades de un resort, el buen arte de una galería y la calidez de un hogar. Y aún quedan muchas áreas libres y espacios en blanco para nuevas historias.

Es la puesta en escena del sueño de una pareja. El deseo era construir su casa amplia lo suficiente como para vestir las paredes con su colección de arte y con espacios funcionales donde ellos y sus tres pequeños hijos pudieran sentirse cómodos en todo momento.

La diseñadora de interiores Beatriz Nieves y el arquitecto Roberto Quiñones empezaron el proyecto from scratch.

“Es una gran ventaja al momento de diseñar la casa desde los cimientos, pues puedes hacerla a tu gusto y según tus necesidades. Eso fue precisamente lo que hicieron”, explica la interiorista.

La distribución de la casa es un plano abierto de dos niveles, con grandes terrazas para el disfrute de las áreas exteriores. La casa tiene alrededor de 6,800 pies cuadrados en su totalidad. Además de las áreas comunes, cuenta con un media room que es todo un cine privado, con pantalla grande y ocho cómodas butacas. Posee una gran cava y sistema de casa inteligente. El súper patio tiene una espectacular piscina, terraza y gazebo con una cocina exterior.

De acuerdo a Beatriz, la decoración incorpora todo lo que está al día en el diseño. Imperan en ella las líneas limpias. Todo para que las obras de arte fueran las protagonistas y pudieran apreciarse bien. Para crear un marco apropiado, la interiorista seleccionó una paleta de colores claros como el blanco con un toque de gris. “Todo es muy neutral. Tratamos que los espacios se vean en la misma línea. Muchas paredes se dejaron vacías, porque ellos continuarán llenándolas con más obras de arte”, explica.

Al entrar, se aprecia una gran escalera de acero inoxidable con escalones flotantes de cuarzo blanco que sigue la silueta curva del gran cristal a doble altura. “La escalera sigue la silueta curva de la fachada de la casa. Le acentúa una lámpara importada de Jordania. Tiene esferas en cristal artesanal con un patrón que simula un tejido. Cada una es diferente y única”, indica Beatriz.

El mobiliario de la casa es, en su mayoría, de la línea Mitchell Gold + Bob Williams. “Para el family room se seleccionó un mueble de gran tamaño con piezas que permiten configurarlo de acuerdo al espacio. Tiene slipcovers con una tela fácil de mantener, pero que no quita elegancia al espacio”, dice.

Los muebles de pared tanto del salón familiar, la cocina, los clósets y escritorios se diseñaron en la oficina de Beatriz. Los fabricó el ebanista Marvin Vargas de Taller Las Tablas.

El área exterior de la casa lo tiene todo. En el gazebo se preparó una cocina exterior. La piscina es de estilo lineal, con una cascada que disfruta quien está dentro de la alberca al igual el que está sentado en la terraza. El esquema de colores en estas áreas imparte una sensación de paz: mobiliario de base gris, blanco para algunas butacas y accesorios; aunque el azul índ

Por Lauriemar Rivera Pérez
Fotos Gil Stose